miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Por qué llorar?







"¡Pero ya te he visto llorar!
Lloras cuando te cortas, lloras cuando se te acaba el helado..."
Consolación de Bart Simpson a Milhouse cuando corta con Samantha




Yo lloro en los conciertos de Lacrimosa y de NIN, de Sarah Brightman aunque no sea en vivo.
Y a pesar de que Smashing Pumpkins es mi banda favorita de todos los tiempos, no lloré en su concierto.

No lloré cuando me corté, lloré cuando sangré y no sabía por qué (así como en el video de Gloria Trevi).
Lloré con el discurso del Abuelo en la graduación pero me aguanté las lágrimas.
Lloré cuando Zarithza se fue y el exceso de alcohol en mi sistema hizo más evidente el llanto.
Lloro internamente cuando los putos clientes llegan a las 8 en punto y piden una cita.
Con Gossip Girl cuando Chuck y Blair se parten el corazón mutuamente.
¡Y con las películas! Interminable la lista:
Edward Scissor Hands, Ever after, La zona, Saint Seiya, Cowboy Bebop...
Por mi Fly, cuando nos abandonó por salvar al mundo.
Por la simpatía que siento por Nana cada vez que la engañan.
Lloro por los que ya no están.
Soy una llorona y no me gusta que me veas llorar.
Bujuju



lunes, 24 de mayo de 2010

Dato curioso

Hoy me acordé de un dato que una amiga psicóloga me comentó meses atrás cuando platicabamos sobre su trabajo en el "club del suicidio".

Dice que la mayoría de los pacientes jóvenes que se suicidan o intentan suicidarse, lo hacen por la frustración de no poder seguir estudiando.


No cabe duda de que lo que le hace falta a México es vasto apoyo a la educación superior. Porque se la pasan apoyando niños y adolescentes (con computadoras) ¿pero que hay de los jóvenes que quieren estudiar la Universidad?



Nada.
Tal vez sólo les espera una festín culinario, bañado en raticida.

*I might die por Mark Bodnar*


Sayo

miércoles, 5 de mayo de 2010

¡Los espero en Barcelona!

Ojalá pudiera decirles eso.
El día de ayer fue uno de esos días con situaciones que te hacen pensar en lo que estás haciendo y dejando de hacer para alcanzar tus sueños.

En esta ocación, el suceso fue:
Ver a una compañera de escuela con su primera ilustración para tienda de ropa MANGO. Ella en la fotografía, sosteniendo una blusa con su creación. Yo tragué saliva al mismo tiempo que cometía un pecado capital, bueno, dos, la ira y la envidia. La primera conmigo por ser tan mediocre, la segunda con ella por obvias razones. Nada de envidia de la buena, quiero estar en su lugar, vivir en Barcelona, cursar una maestría, pero sobre todo, amar mi trabajo (no sé si ella lo ame, supongo que sí por la sonrisa que mostraba en la fotografía).
Ya me había pasado anteriormente (una compañera que hace sus prácticas en VOGUE España ya tuvo su primer crédito en la revista) pero ésta vez no me sacudieron unas ganas locas por deber hasta los nudillos con tal de estudiar en la Universidad Carlos III.
En su lugar, me pienso tonta, por ser tan soñadora en ese aspecto, pero tener a otro soñador como único apoyo en estas decisiones tal vez lo haga más fácil.

Después de algunos borbotones de lágrimas tragadas y de ese dolorcito entre el pecho y la garganta que aparece cuando aguantas el llanto, puse mente en blanco y la pregunta clave apareció:

¿Qué estás haciendo para que lo anterior suceda?
Lo primero que haré es que cuando me llegue otro rush, mandar todo lo necesario para ser estudiante de nuevo, no me importará deber toda la vida. Y ese rush ocurrirá la próxima ésta o la próxima semana, pero ya.
Porque no quiero esperar otros seis meses...a veeer si se da.
The time it's now!
Suerte para mí, para él y para todos.